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Por: Jatzume Hernández || @JacJatzume || @jatz4 en Instagram

Es inimaginable hasta donde llega la ineptitud del gobierno mexicano, mientras unos pocos esperan hacer las cosas bien y de manera adecuada la maldita corrupción siempre llega antes, dejando en una posición complicada a todos los pocos cuerpos policiacos que desean hacer un bien común y que se enfrentaron como verdaderos chingones al narco en su territorio.

El tema la balacera que se hizo el pasado día 17 de octubre en Culiacán, Sinaloa, también conocido como “el jueves negro”. Pues les comento queridos lectores que es indescriptible toda la serie de pendejadas que se hicieron este día. Para comenzar la fiscalía tiene 5 versiones de este suceso… ¿Cómo por qué?

Los hechos que tienen en común todas estas versiones es que se sabía de la ubicación exacta del hijo de Joaquín “ElChapo” Guzmán, Ovidio Guzmán. Sin embargo, otras fuentes dicen que dese hace 5 meses se comenzó a plantear un operativo para atraparlo por lo que el día 17 ya se tenía todo listo, y se sabía que él se encontraba dentro del domicilio que se estaba cercando. Lo malo es que según ellos les faltaba una orden de cateo para poder atraparlo (la cual nunca enviaron y nuestro presidente afirmó de su existencia al día siguiente de la balacera) y que estaban en espera de recibirlo para poder actuar, sin embargo, el operativo ya estaba corriendo.

Es obvio que es una manera de manipular al Chapo para conseguir algo, quien dice y no es para que abra la boca y sepan en donde se encuentra la extensa fortuna que tiene este mismo.

Al mismo tiempo cuestionó, si tenían tanto tiempo pensando en el operativo cómo pudo salir de esta forma. Debido a esto fue más sencillo decir que fue un operativo improvisado, pues así lo dio a conocer el secretario de la defensa, Luis Crescencio Sandoval. ¡Ajá! y ya nos creímos que iban pasando y casualmente lo encontraron y pudieron pasar toda la seguridad que tiene el mismo. No bueno ¡Que efectivos!

Y como era de esperarse la gente del “Chapito” se dio cuenta, aunque un poco tarde de la situación y comenzaron con fuego por doquier, pues hasta balas echaron al cielo y así comenzó la balacera. Pero siempre los civiles terminan siendo peones de las circunstancias, pues murieron al menos 8 personas y 16 heridos.

Para que todo finalmente quedara en nada con el consabido “usted disculpe”.

Cuando se tiene ya en el poder de los integrantes de la Guardia Nacional y policías locales a “el Chapito” solo le toman fotos, (las cuales dejarían muy mal parado a otros sectores, pues es la prueba contundente de que se tenía ya a este señor) Y solo les quedó soltarlo con el pretexto de “lo soltamos para que ya no haya más muertos”. ¿Pero qué sociedad? ¿Del lado del gobierno o de la sociedad civil o la sociedad del narco?

Finalmente se despiden de tal manera que se refleja en una escena de amigos después de jugar. Militares, policías y “El Chapito” se dan la mano, y termina el show. ¿Se habrá llegado a algún acuerdo interno con el gobierno? ¿Habrá otorgado el narco el permio al gobierno sobre algún territorio?

Pues en ningún momento se ve tratado de manera ruda -como a cualquier otro delincuente- al señor Guzmán, es más hasta sonríe para la cámara, eso sí con una mirada de soberbia, engrandecimiento y aparente poder. Usted amable lector tiene la última palabra

Pero además como cereza del pastel. El señor Guzmán no podía irse sin agradecer públicamente a nuestro querido, dulce y responsable presidente Andrés Manuel López Obrador, alias “el fuchi, guácala”, por el buen trato que tuvo y por dejarlo ir sin ningún problema a sus labores diarias.

Y así señores podemos ver como comienza públicamente una oleada de autoritarismo, corrupción, y desalineada gubernatura, como tantas que hemos pasado.

Espero estén listos para lo que viene.

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