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Las supersticiones en año nuevo.

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Las supersticiones en año nuevo

Por: Pensante andante.

Inicia un nuevo año con muchos cambios en lo político, económico, social y por ende personal. Mucha gente cierra su año con visita a la iglesia, antros, bares, frecuenta amigos, viaja o despide el año, a su manera. Muchos se vistieron de gala considerando los colores de la suerte, o los que atraen algo bueno para este 2019, otros prefirieron las compras de ropa interior, velas, objetos de la suerte, amuletos, brebajes, prendas o leen el horóscopo para conocer lo que les depara el futuro. Los usan muchas personas en la creencia de que estos objetos, les darán suerte o cambiaran su condición de vida. ¿Será cierto?

He conocido gente de todas las esferas sociales, que usan amuletos como “prendas diarias”, en busca de suerte y beneficio, no salen a la calle sin ellos. Artistas, deportistas, docentes, amas de casa, cantantes, profesionistas, que sienten que al usarlos, les reduce la tensión y les proporciona una sensación de control sobre lo impredecible, para algunos, si este amuleto no realiza el efecto deseado, entran en pánico, enojo, molestia, ansiedad o estrés. Saben que son supersticiosos y lo alimentan, comprando lo nuevo, novedoso u original para que la suerte les acompañe siempre. Como ejemplo, Rafael Nadal realizaba una serie de rituales antes de un partido, colocaba las botellas de agua, de una forma determinada y tomaba un baño con agua helada; creía que esto lo ayudaba a encontrar el foco de acción, fluir y tener un buen desempeño en el campo.

Pero, ¿qué son las supersticiones? Son creencias de que se puede intervenir en situaciones impredecibles, creencias de que fuerzas sobrenaturales o mágicas, nos ayudarán a tener buena “suerte”, para conseguir lo que queremos o anhelamos. Las creencias y experiencias individuales impulsan las supersticiones, que generalmente son irracionales, y a menudo desafían el conocimiento científico actual.

Los psicólogos, han descubierto que las supersticiones derivan de la suposición de que existe un vínculo entre sucesos concurrentes no relacionados, que influyen en su resultado final. Las creencias supersticiosas, ayudan a promover una actitud mental y a la vez, conducen a decisiones irracionales, como confiar un resultado al destino o la suerte, en lugar de hacer un análisis para tomar decisiones acertadas, basadas en hechos racionales.

¿Por qué somos supersticiosos? No se trata de calificar si es bueno o malo ser supersticioso, o usar algún tipo de amuleto, sino conocer, de donde surge la necesidad de tener esos talismanes, que “hacen sentir bien” a la gente que los compra, así como el impacto que tienen en la persona que cree en ellos y los busca con esmero.

Todas las personas queremos ser felices y tener una buena calidad de vida, hacemos lo imposible para pasarla bien y mantenemos las condiciones que la generan. La tendencia de los seres humanos hacia la superstición es cultural, por ejemplo, la antigua danza de la lluvia, que trataba de hacer llover utilizando los medios disponibles como el baile, al coincidir ambas, generaban un reforzador para que la próxima vez que quisieran que lloviera, repetían la danza, con esto se generaba, una nueva superstición. La gente no se preguntó si servía este ritual o no, al contrario, en la idea de hacer algo, la danza les funcionaba. La observación al cielo, implementó a desarrollar, mucho después, los estudios de meteorología con una adecuada capacidad predictiva y un gran avance científico. Así sucedió con otros problemas, donde la capacidad de los seres humanos para observar, investigar y experimentar el medio natural, dio paso a la creación de nuevas ciencias.

¿Qué pasaría si las personas no hubieran bailado? Generalmente la gente que lo hacía, no intentaba “alterar” las antiguas costumbres, no se arriesgaban a probar que la danza, no fuese de gran ayuda, no quería perder su “suerte”. Hay algunas razones por las cuales la misma naturaleza humana no ha desechado ese comportamiento supersticioso, se tenía que hacer algo, si no, la naturaleza misma, los hubiera aniquilado, coincidencia o no, funcionó.

Para modificar las creencias, se necesita que algo, alguien o las evidencias acumuladas por años, las modifiquen o las anulen en su totalidad. Ya en las ciudades no bailamos la danza de la lluvia, aunque en zonas rurales, lo sigan haciendo y les sirve, porque la lluvia aparece, más tarde o más temprano.

Muchas decisiones que las personas toman a diario, en lo que corresponde a salud personal, economía, educación o elección de pareja, sienta sus bases en costumbres o creencias supersticiosas (aquellas en las que el individuo asegura ver una relación de causa-efecto, que no existe). No todas ellas tienen resultados positivos o favorables. Que sucede entonces, ¿Por qué se siguen manteniendo las supersticiones? El ser humano necesita creer en algo, si sus experiencias de vida, le han llevado a utilizar “objetos” que le aseguran esa “suerte”, y los resultados de ésta han sido favorables, entonces, los mantendrá por largo tiempo. La persona que los usa, lo cree tan fehacientemente, asegurando su éxito, que invita a medio mundo, a comprar y utilizar esos amuletos (pulseras, brebajes, cintas de colores, prendas de ropa, llaveros, pata de conejo, plantas milagrosas, trébol de cuatro hojas, limpias, entre otros) para lograr los beneficios esperados.

Lo que sí sabemos es que un evento o situación tiene resultados diferentes, depende de factores conocidos, condiciones físicas reales, sociales y circunstancias particulares que pueden ser investigadas y sustentadas científicamente, no depende de fuerzas sobrenaturales que las modifican a nuestro antojo. En algunos casos se puede decir que “cuanto más trabajas (o practicas), más suerte tienes”, entonces, manos a la obra.

Para los problemas actuales, podemos seguir utilizando amuletos y actuando por ensayo y error, esperando un resultado favorable, si sirven “para que cambiarlos”, si no sirven o son eficientes, hay que comprar otros, modificarlos o desecharlos. Algunas supersticiones se conservarán activas por su coincidencia con los resultados esperados, además, son un mecanismo para que nuestra actividad cerebral y social, se desarrolle y mantenga o se encuentre una explicación mejor, al uso de estas. ¿Será por eso que se siguen utilizando, aunque no sean del todo efectivas?

¿Eres supersticioso? ¿Los amuletos que tienes, han sido eficaces?

Matilde Meléndez 

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